Ejercicio 4

ORAR CON LOS SALMOS.

SALMO EN BUSCA DEL SENTIDO PARA LA VIDA.

        

Como si empezara a salir de un sueño,

así me siento, Señor Jesús.

Comienzo a saborear el alba de un nuevo amanecer,

y es como la paz después de la tormenta.

Ahora sé que después de la tempestad viene la calma.

Señor Jesús, Señor del sosiego y de la serenidad,

acompáñame en este nuevo camino que estreno.

 

Yo quiero poner mis ojos dentro.

Quiero abrir los ojos del corazón

y con “nuevos ojos de ver” mirar la luz

y buscar el bien y la belleza, la verdad y el amor,

en mi corazón escondido y silencioso.

Quiero Señor, construir mi vida desde la Vida.

Quiero levantar mi vuelo desde una libertad responsable.

Quiero hacer verdad en mi camino desde la Verdad.

Quiero Señor, vivir el amor y el servicio desde el Amor.

 

Te necesito, Tú que eres la Respuesta a mi búsqueda.

Señor Jesús, yo quiero un sentido para mi vida,

quiero crecer en búsqueda de razones y sentidos

para mi existencia.

Quiero encontrar el modelo de ser hombre.

Quiero, Señor Jesús, orientar mi vida, darle rumbo.

Quiero saber la razón de mi origen, de dónde vengo.

Quiero que el río de mi vida tenga en ti su manantial.

Quiero saber la razón de lo que haga en la vida.

 

Quiero saber si mi vida vale la pena vivirla.

Quiero que el sentido de mi vida seas Tú.

Quiero saber hacia dónde camino,

saber cual es el destino y la meta de mi vida.

Quiero que Tú, Señor, seas el final de mi camino.

Señor Jesús, no quiero una vida que se apoye desde fuera.

No quiero muletas que no me dejen ir lejos.

No quiero soportes que no aguanten mi libertad.

No quiero parches para mi camino,

ni caretas para mis problemas.

No quiero manos que me empujen,

ni que den cuerda a mi fracaso.

No quiero quedarme en la cáscara de las cosas,

mientras mi corazón se muere de hambre.

 

No quiero optar por la muerte, por la destrucción,

por las cosas que se acaban, por el humo de pajas.

No quiero vivir desde la superficie, desde la piel.

No quiero ser vida vacía, vida gastada.

Señor Jesús: ¡ quiero vivir con fuerza y desde dentro!

Señor Jesús, quiero pedirte fuerza para optar.

 

Fuerza para optar como persona, como hombre.

Fuerza para optar por una fe recia en Ti.

Fuerza para optar por la Comunidad en que vivo.

Fuerza para optar por un proyecto de vida.

Fuerza para optar por los necesitados de ayuda.

Fuerza para optar por una vida sin término.

Fuerza para optar y vivir siempre decidido a comenzar de nuevo.

 

Señor Jesús, abre mis ojos a la luz de tu verdad.

Abre mis ojos al corazón del hombre que transciende.

Abre mis ojos a la bondad y a la ternura,

al perdón, a la justicia, a la fraternidad,

a la verdad, a la pureza y a la sencillez.

Señor Jesús, abre mis ojos a los valores que no se acaban.

Señor Jesús, abre mis ojos más allá de tu muerte:

a la luz y a la libertad de tu Resurrección.

Tu, Señor Jesús, estás aquí, en mi nuevo camino.

Tú, Señor Jesús, estás aquí y me ofreces tu proyecto de vida.

 

Yo cuento contigo: eres la respuesta a mi pregunta.

Yo cuento contigo: eres la razón de mis razones.

"PEDID Y SE OS DARÁ, BUSCAD Y HALLARÉIS."
Yo cuento contigo: eres el ideal de hombre que yo quiero.

Yo cuento contigo: eres el proyecto que yo asumo.