FICHA IX

 

NO TE PIDO POR MÍ, SINO POR ELLOS.

         “Dios, bien sabes que apenas tengo ocho años, pero me han dicho que puedo decirte las cosas que me pasan y que me suceden.

 

         Quiero pedirte por mi Papá que antes trabajaba en una empresa pero ahora no tiene trabajo. Yo no entiendo de eso, pero dice que le han echado injustamente. El caso es que está triste y se enfada mucho conmigo y con mamá. Y yo le veo aburrido, lo entiendo porque todo el día en casa sin hacer nada es aburrido.

 

         También te quiero pedir por Mamá que está un poco triste, no solo por lo del trabajo de papá, sino también porque mis abuelos están muy viejecitos y han pensado que es mejor llevarlos a una residencia. Yo me divierto con ellos, en casa, aunque a veces me cuentan las mismas cosas cien veces, pero me quieren mucho. Antes salíamos a dar paseos al parque y me llevaban al colegio, pero ahora no se mueven de casa, deben estar cansados. Pues, ayúdales a recuperarse del cansancio y para mi mamá, si le puedes dar esa sonrisa tan bonita que tiene en la foto de su boda, mejor; porque así me gusta más.

 

         Ah, que se me olvidaba pedirte por Manolo, mi compañero de clase. Yo no es que sea muy amigo suyo, pero sé que no lo pasa bien. Es gordito y siempre nos estamos metiendo con él, la gente se ríe cuando corre o en la clase de gimnasia. A mí no me gusta reirme de él, pero a veces también lo hago. Yo ahora me voy en el recreo con él, y es un chico muy bueno. Me ayuda con los ejercicios de matemáticas y todo. Bueno, pues si le puedes ayudar a que le acepte la gente, mejor, aunque mejor es que te pida por los que se ríen para que no lo hagan mas.

 

         Bueno, me estoy haciendo un poco de lío. Tu ya sabes que te quiero pedir por mucha gente. Adiós, que me llama Mamá. Gracias Dios.”